Biotensegridad = Empuje, Movimiento y Elasticidad.

En base a la descripción que dimos de biotensegridad, entendemos que nuestro cuerpo realmente se encuentra suspendido en contra de la gravedad a través del trabajo que realiza el tejido miofascial y ligamentario,  permitiendo que los huesos no colapsen, ni se caigan al suelo, y que las articulaciones no sean un sistema de carga donde se aplasta una estructura sobre la otra, todas las estructuras deben de moverse libres y sin presión incluyendo a los órganos.

Por otro lado, sabemos que estamos sometidos a constantes tensiones a las cuales siempre responden los tejidos blandos, éstas, con el tiempo, se pueden grabar provocando que este sistema se deteriore y así con los años, perdamos la posibilidad de movernos libremente y sin dolor, o que provoquemos terrenos predispuestos para patologías mecánicas, entre ellas el desgaste articular, presión sobre estructuras nerviosas, actitudes escolióticas, hernias de discos,  bloqueos circulatorios, acortamientos musculares o fasciales, fibrosis, crecimientos óseos tales como osteofitos , quistes, espolones, bursitis, tendinitis etc.

Entonces podemos decir que podríamos evitar gran variedad de lesiones, patologías y dolores manteniendo nuestros tejidos blandos en buen estado y aprendiendo a utilizar nuestro cuerpo correctamente, debemos mantener activado nuestro cuerpo, entendiendo que la gravedad siempre está ejerciendo presión sobre nosotros y que, si no aprendemos a contrarrestarla, ella terminará venciéndonos.

Para esto debemos tener claro de qué manera podemos hacerlo o qué tipo de entrenamiento necesitamos para este fin, nuestras grandes herramientas serán la conciencia corporal,  la reeducación funcional y la gimnasia propioceptiva, comencemos entonces este trabajo, definiendo el siguiente concepto.

El empuje:

Es una cualidad funcional con la cual el cuerpo puede trabajar en contra de la gravedad a través de músculos diseñados específicamente para este fin, estos se contraen siempre en dirección cefálica o hacia arriba y al activarse promueven que nuestras tres masas (cefálica, torácica, pélvica) se alineen y que la columna vuelva a su eje, promoviendo su apoyo trípode fisiológico permitiendo con esto un mejor trabajo del sistema nervioso.

Estos músculos forman parte de una cadena muscular explicada y descrita por Madame Godelieve Denys-Struyf creadora del método GDS de cadenas musculares y de Philippe Campignion quien desarrollo la parte biomecánica del método.

Para que exista un adecuado empuje en contra de la gravedad necesitamos buenos apoyos, nuestros principales músculos de empuje son el cuádriceps y el tríceps, su buen funcionamiento depende de su adecuada activación y no solo del desarrollo de la fuerza.

La idea es entender como funciona y aprender a mantener activada esa fuerza de empuje en nuestra vida cotidiana en diferentes posiciones.

El sistema miofascial y ligamentario.

Recordemos que las fascias, los músculos y los ligamentos son tejidos blandos, que, para mantenerlos en buen estado, es necesario :

El movimiento:

Nos referimos no solo al hecho de llevar acabo algún deporte o actividad física, si no también a promover en la vida cotidiana momentos que nos permitan movernos sobre todo si nuestra rutina cotidiana requiere de mucho tiempo sentados, que no se nos olvide que somos una especie en movimiento, que estamos diseñados para movernos, y que el movimiento es parte de nuestra esencia, aunque nuestra vida moderna trate de facilitarnos todo.

El desarrollo de la sistema miofascial y ligamentario:

La elasticidad es una cualidad de nuestros músculos y fascias que debemos de promover para evitar que a falta de movimiento se acorten y con el tiempo se puedan llegar a fibrozar.

Para que un tejido blando tenga un efecto o responda a un estímulo dado,  es necesario que se sostenga un mínimo de 16 segundos, entre mas tiempo se sostenga mas evidente será su efecto, no olvidar que para generar una respuesta a nivel propioceptivo necesitamos ser constantes y claros con el estímulo.