Es un hecho que nuestra historia funcional se va escribiendo día a día desde nuestro nacimiento, cada cosa que nos pasa, cada experiencia, los entornos donde nos desarrollamos, la manera en la que reaccionamos, nuestra personalidad, todo genera una respuesta en el organismo y sin duda en los tejidos blandos.

Dependiendo de qué clase de carga o estímulo le demos al cuerpo o cual es la que domina, éste va a reaccionar grabando poco a poco una información, conviene que esta sume a favor de un buen funcionamiento, pero si es lo contrario, el cuerpo va a tener la necesidad de compensar, y en los excesos de tensión estarán las patologías, dolores o enfermedades.

En el caso de los tejidos blandos, es el movimiento el que promueve su buen funcionamiento, y se necesita una estimulación regular para no aglutinarse ni endurecerse, por lo que, aquella persona que trabaja mucho tiempo sentado debe de ocuparse de moverse para evitar su endurecimiento y con este, dolor.

¿Pero qué es lo que podría pasar con nuestros tejidos blandos si no nos movemos o lo hacemos poco?

  • El movimiento entre ellos se puede restringir.
  • La producción de colágeno podría aumentar y esto provocar endurecimiento y falta de movimiento.
  • A falta de movimiento se acortan y poco a poco se pueden fibrosar, generando restricción articular y movimientos sin calidad.
  • La rigidez en los tejidos blandos podría promover efectos negativos en la función de los órganos, como en el caso de un tórax restringido en su movimiento mecánico, podría mermar la función de expansión del pulmón o el bombeo del corazón.
  • Como las fascias se pueden acortar independientemente de los músculos, podrían estas predisponernos a lesiones deportivas o inflamaciones.
  • No favorecen la buena irrigación y la llegada de nutrientes.

Estos son algunos ejemplos que nos dan idea de lo que puede pasar al no estar trabajando bien los tejidos blandos por lo que para mantenerlos en buen estado te sugerimos:

  • Mantenerte activo durante el día sobre todo si tu actividad cotidiana te promueve estar mucho tiempo sentado o pasivo.
  • Para evitar una sobreproducción de colágeno en los tejidos blandos los estiramientos son vitales.
  • Con movimiento y estiramiento las heridas sanan mejor y más rápido.
  • La terapia manual o la manipulación de los tejidos blandos, así como la acupuntura, aumenta la temperatura de los tejidos blandos, y el tamaño de los fibroblastos que contienen y esto transmite señales de relajación.
  • Trabajar la higiene postural para evitar acortamientos y una mala información propioceptiva.
  • El ejercicio constante mantiene la calidad en la estructura de los tejidos blando y promueve su buen funcionamiento.
  • Hidratarse correctamente es vital para mantener la calidad del tejido.

En conclusión, la buena funcionalidad de los tejidos blandos se da a través del movimiento y estos necesitan una estimulación regular para no aglutinarse ni endurecerse.

Se ha demostrados que los tejidos blandos van a mantenerse en buen estado si nos movemos, sobre todo en esta época en donde nuestras actividades de estudio o laborales nos hacen permanecer mucho tiempo sentados o estáticos, actividades como el ejercicio físico y la elasticidad sería ideal volverlas un hábito para así contrarrestar el deterioro o disfunción de los tejidos blandos.

También se ha comprobado que actividades como la manipulación manual, masaje, la acupuntura, así como la buena hidratación, son herramientas que también ayudarán para este fin.

¡A movernos!